Un control de rutina en el sur de Corrientes interceptó una Ford Ranger que trasladaba 99 dorados, 11 bogas y 13 bagres sin documentación legal.
El conductor, domiciliado en Concordia (Entre Ríos), llevaba la carga en bolsas negras cuando fue interceptado por personal de Seguridad Vial en un operativo de identificación y control de rutina.

Al inspeccionar el vehículo, los efectivos constataron que la carga no tenía documentación que acreditara su procedencia legal y que la camioneta carecía de habilitación del Senasa y de las condiciones exigidas para transportar alimentos.
Por disposición del fiscal Bruno Monzón, el caso pasó a la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica y las actuaciones se elevaron a la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes.

El dorado, otra vez en el centro
De los 123 ejemplares decomisados, 99 eran dorados, una especie protegida por la Ley Nacional N° 26.021, que prohíbe su comercialización.
El dorado no es un pez más: funciona como reproductor clave y depredador tope del sistema. Su extracción masiva para la venta ilegal golpea de lleno la base del recurso que la pesca deportiva intenta cuidar a través de la devolución.
No se trata de un pescador con su pieza del día, sino de un cargamento pensado para el comercio clandestino. El operativo demuestra que los controles dan resultado, pero deja una pregunta abierta: ¿cuántos cargamentos como este circulan sin ser detectados?

Sin una fiscalización sostenida sobre rutas y vías navegables, el furtivismo seguirá compitiendo de manera desleal con quienes practican una pesca responsable y con devolución.
Fuentes: radiodos.com.ar
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