En los Llanos orientales de Colombia, dentro de la vasta cuenca del Orinoco, ríos de aguas claras y caños serpenteantes albergan uno de los peces más combativos de Sudamérica: el tucunaré o pavón. En esta expedición nos internamos en un ambiente remoto para vivir jornadas de pesca explosiva, con ataques en superficie, estructuras naturales y una biodiversidad que convierte a esta región en uno de los destinos más fascinantes para la pesca deportiva internacional." /> En los Llanos orientales de Colombia, dentro de la vasta cuenca del Orinoco, ríos de aguas claras y caños serpenteantes albergan uno de los peces más combativos de Sudamérica: el tucunaré o pavón. En esta expedición nos internamos en un ambiente remoto para vivir jornadas de pesca explosiva, con ataques en superficie, estructuras naturales y una biodiversidad que convierte a esta región en uno de los destinos más fascinantes para la pesca deportiva internacional." /> En los Llanos orientales de Colombia, dentro de la vasta cuenca del Orinoco, ríos de aguas claras y caños serpenteantes albergan uno de los peces más combativos de Sudamérica: el tucunaré o pavón. En esta expedición nos internamos en un ambiente remoto para vivir jornadas de pesca explosiva, con ataques en superficie, estructuras naturales y una biodiversidad que convierte a esta región en uno de los destinos más fascinantes para la pesca deportiva internacional." />
Argentina 14 de marzo de 2026

Pesca de Tucunarés en Colombia: uno de los mejores destinos de pavón de la cuenca del Orinoco

En los Llanos orientales de Colombia, dentro de la vasta cuenca del Orinoco, ríos de aguas claras y caños serpenteantes albergan uno de los peces más combativos de Sudamérica: el tucunaré o pavón. En esta expedición nos internamos en un ambiente remoto para vivir jornadas de pesca explosiva, con ataques en superficie, estructuras naturales y una biodiversidad que convierte a esta región en uno de los destinos más fascinantes para la pesca deportiva internacional.
Relevamientos Lunes, 09 de marzo de 2026



En otra experiencia de pesca internacional nos dirigimos a Colombia a pescar tucunarés en el río Elvita, conocido por los locales como Caño Gavilán. Volamos desde Bogotá en un chárter hacia el este, al corazón de los Llanos Orientales colombianos, en búsqueda de los grandes pavones (tucunarés) que habitan los ríos y arroyos (caños) que forman parte de la cuenca del Orinoco, en la región del Vichada.



En el lodge nos esperaba Rubén “Pelo” Casares, quien fue el organizador y quien nos invitó a participar de esta expedición, junto a Mauricio Tous, titular de la operación de pesca, además de todo el personal y el equipo de guías.



Luego de un refrigerio preparamos nuestros equipos para comenzar la pesca. En mi caso, los mismos estaban compuestos por una caña de 6’ de 15-30 lb y un reel rotativo de bajo perfil tamaño 150, con la que utilizaría señuelos grandes como poppers, hélices o propelas, y grandes paseantes. También llevé una caña de 6’ de 12-17 lb, con un reel rotativo de bajo perfil tamaño 150, para señuelos livianos como minnows, stickbaits, spinnerbaits, jigs y soft jerkbaits, entre otros.



Además, incorporé una caña de 6,6’ con un rotativo de bajo perfil tamaño 200 preparada para la pesca con carnada, ya que en ese tramo del río hay bagres como el surubí atigrado y pacúes. También sumé una caña #8 con línea de flote y una importante variedad de moscas para realizar fly fishing.



Con todo preparado nos dirigimos al río, donde pasaríamos seis jornadas y media de pesca. En los botes nos esperaba Alejo, quien sería, junto a Jefferson, parte del staff de guías que me acompañarían durante nuestras largas jornadas navegando por los caños.



El río Elvita en esta época del año se presenta manso y apacible. Sus aguas transparentes serpentean calmas hacia el este para juntarse con el río Tomo. En su cauce, bancos de arena y barrancos de piedra interrumpen su camino para marcar su caprichosa silueta, mientras que grandes árboles sumergidos alteran la corriente y moldean su fisonomía.





Los tucunarés, o pavones, son peces territoriales y extremadamente agresivos. Se trata de un pez oportunista que prefiere ambientes lénticos como lagos, lagunas y sectores donde estas se conectan al río mediante bocas anchas. También ocupan ensenadas, remansos y márgenes poco profundas con estructuras de piedra o madera sumergida, así como bancos de arena y playas fluviales someras, donde pudimos encontrarlos mayormente en horas del mediodía.





Usamos caña de 6’ de 15-30 lb y de 12-17 lb, con un reeles rotativo de bajo perfil tamaño 150.







Caño Gavilán cuenta con tres especies de tucunarés: el Pavón Real (Cichla temensis), conocido como “Paca” en Brasil o “pintón” en su fase no reproductiva; el Pavón Cinchado, considerado uno de los mayores representantes del género en los ríos de los llanos colombianos.
También habita el Pavón del Orinoco o mariposa (Cichla orinocensis) y el más pequeño de la familia, el Tucunaré guacamayo (Cichla intermedia).





Los señuelos: poppers, hélices o propelas, y paseantes. Además de minnows, stickbaits, spinnerbaits, jigs y soft jerkbaits, entre otros.







Desde los primeros lanzamientos supimos que la pesca sería muy buena. Piques violentos, ataques feroces, sobre todo a los señuelos de superficie, donde cada pique era una verdadera explosión sobre el agua, seguida de una llevada estrepitosa, lo que hacía de cada captura una experiencia fascinante.











Durante las jornadas también destinamos un tiempo para pescar en una modalidad que nos gusta mucho que es a la espera con carnada. De esta manera pudimos disfrutar de muchas capturas de surubí atigrado, yaque o tujuno y otras especies muy deportivas.















Queremos agradecer a Rubén “Pelo” Casares por organizar e invitarnos a vivir esta aventura. Además, saludamos a Mauricio Tous y a todo el personal del lodge, en especial a los guías, con quienes compartimos largas jornadas en el río.





Por: Ezequiel Fusero.
Pescadores: Ruben "Pelo" Casares, Claudio Sanchez, Emiliano Tamagnini, Santiago Varas, Franco Fontana, Francisco Vitor, Gastón Tamagnini.
Producción general: Ezequiel Fusero.
Fotografía y videos: Ezequiel Fusero.