generales 19/11/2020

La gran bajante del río Paraná impuso otra veda total de pesca

 

Preocupación entre los malloneros, que empezaron a reunirse para ver cómo afrontarán la prohibición de entrar al río a buscar el sustento.


La veda total de la pesca en aguas del río Paraná por la histórica bajante, que ayer registró una altura de apenas 92 centímetros en el Puerto de Barranqueras, nuevamente causó malestar en los malloneros, principalmente del barrio San Pedro Pescador y de la Isla del Cerrito.



Como cada vez que se impone esta medida para preservar el recurso ictícola provoca algunas reacciones en el ámbito de los pescadores, especialmente en el comercial, ya que unas 300 familias viven de lo que extraen del Paraná.

Pescadores del Cerrito empezaron a mantener contactos para analizar la situación, porque que el Paraná repunte su caudal es una incertidumbre al igual que el retorno a la pesca.

Se trata de un grupo de Pescadores Autoconvocados, que ya plantearon su situación durante el conflicto a mediados de año en la Isla. Manifestaron su preocupación y descartaron que ‘haya alguna ayuda de parte del gobierno ante esta nueva situación, hasta ahora‘.

Aseguraron que ‘la veda cayó justo en un escaso precio del pescado y no se pudo juntar plata‘, por lo que ‘estamos tratando de hacer un movimiento porque en la isla el 40 por ciento vive de la pesca‘.

El nuevo cuadro de situación se da a partir de que la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente del Chaco activó lo dispuesto en la resolución 1078 de este año, que impone la prohibición total de sacar peces tanto para los pescadores deportivos como para el sector comercial, cuando el hidrómetro se desplome a menos de 1 metro de altura.

El último conflicto por la pesca se dio en mayo de este año.

Después de numerosas reuniones de los sectores involucrados pudo zanjarse recién en los primeros días del mes de junio cuando una mesa provincial de monitoreo contempló el planteo de flexibilizar la veda debido a la situación económica de las familias cuyo principal sustento es esta actividad.

La situación se tensionó más en ese momento porque la provincia de Corrientes no había impuesto ninguna restricción y generó una desigualdad que abonó el malestar.

Pero finalmente los pescadores chaqueños se lanzaron a los ríos de nuestra zona en busca del principal sustento familiar que es la pesca comercial.

Antes hicieron varios intentos de lanzarse al río Parná para romper la veda, lo que fue impedido por la Prefectura Naval Argentina.

UN SEMÁFORO PARA LOS RÍOS

Con el fin de proteger el recurso ictícola el gobierno provincial con la resolución 1078/ 2020 de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente, estableció un alerta constituida por un semáforo bajo el cual se regula la prohibición.

La comunicación gráfica difundida establece un sistema de banderas: una verde para la veda extendida cuando el río tenga más de 2 metros de altura con 5 días habilitados para la pesca comercial y deportiva. Una amarilla para una prohibición flexibilizada con una altura entre 1 y 2 metros con sólo tres días de pesca.

Finalmente la roja con una altura de las aguas menor a 1 metro -como el caso actualcon la inhabilitación total de la pesca.

La decisión establece que esas alturas deberán registrarse durante cinco días corridos de manera sostenida para activar las medidas de acuerdo a cada umbral del río registrado en el hidrómetro de Barranqueras.

PESCA SEGÚN LA ALTURA DEL RÍO



Fuente: Diario Norte




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