generales 31/07/2019

“Estaban boqueando por no morir”: ¿Qué está matando a los peces del río Gastona?

 

El fin de semana varios pescadores se encontraron con gran cantidad de sábalos flotando en la desembocaduras de los ríos Gastona y Salí. ¿Otra vez las industrias contaminan nuestros ríos? Mirá los videos y conocé la opinión de los expertos.


El sol que calentaba la mañana del domingo era una invitación a disfrutar de la naturaleza. En el dique de Termas de Río Hondo muchos pescadores deportivos aprovecharon la jornada radiante para despuntar el vicio y salieron embarcados a la búsqueda del pique que, a esta altura del año, suele encontrarse no tanto en el espejo de agua sino en las desembocaduras de los ríos que forman parte de cauce del Salí-Dulce. Por eso decidieron remontar el río Gastona a la espera de lograr algunas capturas de bogas y tarariras o, si era un día de suerte, algún dorado. Pero, lejos de pescar, al llegar a la zona se encontraron con un panorama desolador: decenas de peces flotando en la superficie buscando el oxígeno que no encontraban en el agua, muchos ya habían muerto. Ahora todos se preguntan: ¿Qué los mató?

“Había decenas de sábalos muertos o que ya estaban en las últimas, boqueando por no morir. Salimos temprano a la mañana y a los 200 metros ya empezamos a ver la cantidad de sábalos y de bagres en esa condición, boqueaban para buscar oxígeno. Es muy triste, uno va a pasar un día lindo y esto da una impotencia enorme”, cuenta el guía de pesca Rubén Giménez que ya se ha encontrado con la misma escena en temporadas anteriores: “Habría que hacerle los estudios pertinentes al agua,  no sé si es producto de la helada o de la contaminación porque al tema de la contaminación lo venimos sufriendo hace mucho y es algo sobre lo que no podemos hacer oídos  sordos”.

Rubén tiene 44 años, 25 de ellos como guía de pesca. Conoce los secretos del río y de los peces que ahí habitan. En las últimas semanas, las condiciones del cauce del río eran las ideales y había tenido muy buenas excursiones de pesca, consiguiendo incluso varias capturas de dorados. Desde el domingo, todo cambió de manera abrupta: “Obviamente que en estas condiciones del río cesa nuestra actividad. Los peces pierden el apetito y los más afortunados se van para el lago, pero el sábalo se queda en esa zona y a la larga muere igual. Yo estoy suspendiendo las excursiones de pesca para evitarles ese mal momento a los pescadores. Es muy triste y no es nada lindo mostrarle eso a los turistas”.

De acuerdo con su propia experiencia, Rubén asegura que la principal causa de contaminación son los desechos que las industrias arrojan al cauce de los ríos de la provincia. “Fehacientemente no puedo asegurar nada, es sospechoso porque esta es la época de la zafra”. Pero no son sólo las industrias las que atentan contra los recursos del río, también influyen los pescadores furtivos y los visitantes que dejan basura en las costas: “La realidad es que el hombre le hace mucho daño al medioambiente. Es una vergüenza como en la vera del río se ven cientos de botellas plásticas, la gente también debería comprometerse y hacer su parte, no son sólo las empresas”, opinó el guía que filmó uno de los videos donde se aprecia a los peces buscando oxígeno.

Al observar los videos que los pescadores compartieron en las redes, el ictiólogo Gastón Aguilera dice que las imágenes muestran que, ante la falta de oxígeno, los peces suben hasta la superficie del agua para buscarlo, lo que es un comportamiento típico en las especies. El especialista aclara que, para tener un diagnóstico preciso, es necesario tomar muestras del agua y analizarlas. Sin embargo, aclara que, si bien estas situaciones pueden generarse por  causas naturales, es muy difícil que la mortandad se haya producido debido a la baja temperatura del agua, dado que no fue tanto el frío que hizo en esos días.

“La principal fuente de mortandad de peces en nuestros ríos históricamente ha sido la contaminación de los ingenios en los periodos de zafra”, destacó Aguilera. Según explicó, la vinaza, el bagazo y los demás restos de materia orgánica que los ingenios descargan en los afluentes de los ríos le agregan nutrientes al agua que generan el crecimiento de las algas. Estas algas, al descomponerse, les quitan el oxígeno al agua y los peces mueren. Generalmente, estas formas de contaminación se manifiestan como grandes manchones verdes en la superficie del agua y estos suelen concentrarse en la desembocadura de los ríos que es donde la correntada disminuye su velocidad.

“Ante el problema de algunas mortandades puntuales es muy importante tomar las muestras en el momento porque después hay muy poco para hacer, el río sigue corriendo y se lleva los focos de contaminación y los diluye y es más improbable encontrar las causas”, cuenta el especialista. A su vez, advirtió que, ante estos casos, no suelen requerir a los investigadores para establecer las causas de este tipo de sucesos: “A nosotros muy raramente nos llaman. Este tipo de mortandades no son investigadas”.

La contaminación con desechos industriales en el cauce del Salí-Dulce no es un problema nuevo. De hecho, el empresario tucumano Jorge Rocchia Ferro deberá enfrentar un juicio oral y público por infringir normas ambientales luego de que el Tribunal Oral Federal (TOF) rechazara su pedido de una probation. Al empresario se lo acusa de contaminar al pueblo santiagueño de El Palomar con efluentes. La localidad del departamento Jiménez, entre fines de 2012 y comienzo de 2013, recibió millones de litros de vinaza pura que llegaron a través de un canal interprovincial y habrían sido descargados por el ingenio y destilería La Florida, propiedad de Rocchia Ferro.

A fines del año pasado, Rocchia Ferro había subido su oferta inicial de resarcimiento en concepto de reparación ambiental a 27 millones de pesos para obtener la probation, luego de que el TOF de Santiago del Estero rechazara su propuesta inicial de 18 millones.

Los que sí fueron beneficiados este mes con probation son dos directivos de la firma Azucarera Argentina S.A, a cargo del ingenio La Corona, Silvio José Peluffo y Enrique Fausto González. En un fallo sin precedentes, del Juez Federal Subrogante, Daniel Bejas, concluyó que “está probado que la fábrica arroja residuos tóxicos que desembocan al Río Gastona, y luego a la Cuenca del Río Salí-Dulce”. Los imputados deberán cumplir con ocho horas mensuales durante tres años en la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, ya que el fallo consideró que se trata de “una solución alternativa a la pena, menos gravosa y conducente a poner fin al conflicto”

Mirá los videos de la mortandad de peces:
https://youtu.be/zYqQfLHszWw
https://youtu.be/pLJwPQsZ6Bk 
https://www.facebook.com/pescadedorados/videos/vb.1847361963/10211857701198423/?type=2&video_source=user_video_tab

Fuente: http://www.eltucumano.com
Video: http://www.eltucumano.com
Video: Carlos Alvarez