eventos 27/01/2019

Ganador de principio a fin

 

El pescador tresarroyense Juan López de Ipiña, con una corvina de 4,300 kilogramos, se adjudicó el premio mayor de la 21ª edición del certamen organizado por el Club Quilmes en Reta.


El concurso contó con la inestimable complicidad del mar y del clima, que les dieron a los pescadores la tranquilidad de concentrarse en la pesca, y así fue que la cantidad y calidad de corvinas y chuchos dejaron a los más de 600 inscriptos y a los organizadores más que conformes.

Para ambos costados de la zona de balnearios de las pintorescas playas de Reta se ubicaron los campamentos de los participantes, la mayoría de ellos fieles seguidores de cada concurso de esta parte de la costa bonaerense, y muchos de ellos participantes también de los certámenes que se disputan durante el año.

Iban solo quince minutos de concurso cuando López de Ipiña sacó la corvina ganadora, a unos metros del río Quequén Salado. El interesante peso casi que le aseguraba ubicarse en el podio, pero si hay algo que saben los pescadores experimentados es que hasta que llegue el último control no hay que cantar victoria.

El segundo puesto fue toda una sorpresa. Es que Thiago Minor, de solo 10 años, fue quien alrededor de las 14 horas sacó la corvina de 2,550 kilogramos que le aseguró el segundo puesto en la general y el primero en la categoría cadetes. El podio lo completó el claromequense Fernando Molfese, con una corvina de 2,470 kg.

En el concurso paralelo a la pieza de mayor peso, el premio mayor se lo llevó un acostumbrado a los podios, el dorreguense Guillermo Nielsen, con un chucho de 14,510 kg casi al límite de la zona de pesca. El segundo puesto fue para Oreste González de San Cayetano, y el podio lo completó Agustín Ferraro, de Pigüé.

Entre las damas la ganadora fue la orensana Patricia Etcheto, seguida de la bahiense María Fernández y Alicia Rodríguez, de Tres Arroyos. El podio de los cadetes, además del mencionado Thiago Minor, lo completaron Mateo Scornaienqui de Bahía Blanca y Valentino David, de Oriente.

Tanto los participantes como la gente encargada de la organización y de la fiscalización se encargaron de destacar que una vez más el encuentro de los amantes de la pesca fue un éxito total, con excelente pesca y la predisposición de todos para que sea una fiesta del deporte.

“Lo viví bastante tranquilo”
Iban sólo quince minutos de concurso cuando Juan López de Ipiña sacó del mar la corvina de 4,550 kilogramos que le dio el primer puesto de la general, por lo que para cuando el concurso terminó, su familia tresarroyense ya estaba en Reta, recién llegados para la premiación. Abrazos, gritos de “dale campeón” y hasta un improvisado corte de pelo fueron parte de los festejos íntimos, que le permitieron al ganador desahogarse tras seis interminables horas de espera. “Ellos ya estaban muy emocionados desde que la saqué, pero yo estaba cauto porque los que andamos en esto sabemos que hasta que el último control no cierra, no hay nada definido. Sabíamos que la corvina era buena, fue en el primer tiro, pero hubo que esperar bastante”, aseguró, todavía eufórico.

“Lo viví bastante tranquilo” Iban sólo quince minutos de concurso cuando Juan López de Ipiña sacó del mar la corvina de 4,550 kilogramos que le dio el primer puesto de la general, por lo que para cuando el concurso terminó, su familia tresarroyense ya est

Acerca de ese milagroso primer tiro, Juan contó que “arrancó para dentro, picó y parecía que era un chucho. Después pegó dos cabezazos adentro y dije ‘es una corvina’. Y en el momento que se acercó y sacó la cola para arriba nos dimos cuenta que era grande”.

El lugar elegido fue en cercanías del río Quequén Salado, a unos 700 metros. “Veníamos de Claromecó, pasamos por ese lugar, nos gustó y nos quedamos. Ese lugar tiene eso, siempre sale algún pescado lindo”. Una de las claves de la buena jornada de pesca fue el clima y el estado del mar, algo que Juan y sus compañeros notaron bien temprano, cuando salieron desde Claromecó por la playa. “Sabíamos que hoy iba a soplar del norte. Por suerte se mantuvo así todo el concurso”.

Lo bueno de haber sacado una corvina tan grande en el inicio es que tenía la certeza de que algún premio grande se llevaba. Lo malo, sin dudas, fue la espera. “Faltaba mucho para que termine, así que seguí pescando. Por momentos paraba porque había mucho pasto y arrastre y estaba difícil. Después le tiré al chucho, me picó uno y no lo pude sacar. Pensé que iba a estar más nervioso pero la verdad que lo viví bastante tranquilo”.

Una de las particularidades que tienen estos concursos de pesca es que casi todos se conocen. Son muchas las caras que se repiten en cada encuentro, y López de Ipiña forma parte de ese grupo. “Tratamos de estar en todos. Somos del Club Marea Roja, lo que era el Club Quilmes. Participamos de los interclubes, y este año estamos yendo a los concursos que podemos porque la situación está difícil. Pero bueno, ahora no me puedo quejar. Con el premio vamos a tapar algunos agujeros y a pagarles el asado a todos los muchachos, que son varios”.  

Fuente: https://www.lavozdelpueblo.com.ar